
(MJM) Palma.- El mundo ideal de la primatóloga británica y Embajadora de la Paz de la ONU Jane Goodall es un lugar habitado por una población acorde con los recursos existentes, y en el que los seres humanos dejarían de sentirse "presionados por las grandes compañías" y vivirían "en armonía con la naturaleza".
Goodall, Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2003 y estudiosa durante más de 40 años de la conducta de los chimpancés y sus relaciones con los seres humanos, ha manifestado que sueña con un planeta en el que "a los niños se les permita ser niños y divertirse" y en el que "aprendamos a respetar a todas las criaturas que viven en el mundo y a vivir en armonía con la naturaleza".
La científica, quien participa esta noche en un acto benéfico en Es Baluard y pronuncia mañana una conferencia sobre conservación de la biodiversidad, ha advertido además del "cóctel terrible" que suponen para la conservación del medio ambiente la pobreza y el crecimiento desmedido de la población.
A ello, ha dicho, se suman las prácticas de comercio ilegal de animales y el saqueo que afecta a la minería y a la industria maderera, y que constituyen, ha asegurado, la "principal amenaza" de las especies que viven en los bosques de países africanos y otros continentes.
La primatóloga ha denunciado que muchas de las compañías que explotan los recursos naturales de la selva son de nacionalidad china, algo que, ha dicho, se debe en parte al hecho de que ese país sea "enorme" y haya experimentado un "crecimiento económico muy rápido".
No obstante, ha matizado, "ello no convierte a China en un país peor porque nosotros (los europeos) hemos hecho lo mismo" en el pasado.
En este sentido, Goodall ha hecho hincapié en la necesidad de trabajar con las comunidades locales y los gobiernos de los diferentes países para evitar que se produzcan en el futuro "consecuencias muy negativas" en un "planeta hermoso que merece ser cuidado y entregado como un legado a nuestros hijos".
La primatóloga, que fundó en 1977 el Instituto Goodall (IJG) para la investigación y conservación, con más de 20 sedes en todo el mundo, ha asegurado que la naturaleza es como "una gran orquesta" que está formada por numerosos instrumentos y en la que cada uno de ellos es necesario.
A sus 26 años, Goodall se aventuró a vivir en la selva de Gombe (Tanzania) para investigar sobre la población de chimpancés en libertad, un trabajo que le llevó a revolucionar el conocimiento científico sobre la conducta instrumental, las guerras y reconciliaciones y las relaciones sociales de los chimpancés.
Durante esa experiencia, descubrió que si estos primates hubiesen desarrollado las capacidades intelectuales y cognitivas de los seres humanos probablemente "no serían tan diferentes a nosotros", en alusión a las agresiones que ha cometido el hombre en el medio natural.
Asimismo, ha asegurado que no cambiaría "nada" de su experiencia en la selva, ni siquiera "los momentos difíciles", porque, ha dicho, éstos la han llevado a estar donde está.
Goodall, Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2003 y estudiosa durante más de 40 años de la conducta de los chimpancés y sus relaciones con los seres humanos, ha manifestado que sueña con un planeta en el que "a los niños se les permita ser niños y divertirse" y en el que "aprendamos a respetar a todas las criaturas que viven en el mundo y a vivir en armonía con la naturaleza".
La científica, quien participa esta noche en un acto benéfico en Es Baluard y pronuncia mañana una conferencia sobre conservación de la biodiversidad, ha advertido además del "cóctel terrible" que suponen para la conservación del medio ambiente la pobreza y el crecimiento desmedido de la población.
A ello, ha dicho, se suman las prácticas de comercio ilegal de animales y el saqueo que afecta a la minería y a la industria maderera, y que constituyen, ha asegurado, la "principal amenaza" de las especies que viven en los bosques de países africanos y otros continentes.
La primatóloga ha denunciado que muchas de las compañías que explotan los recursos naturales de la selva son de nacionalidad china, algo que, ha dicho, se debe en parte al hecho de que ese país sea "enorme" y haya experimentado un "crecimiento económico muy rápido".
No obstante, ha matizado, "ello no convierte a China en un país peor porque nosotros (los europeos) hemos hecho lo mismo" en el pasado.
En este sentido, Goodall ha hecho hincapié en la necesidad de trabajar con las comunidades locales y los gobiernos de los diferentes países para evitar que se produzcan en el futuro "consecuencias muy negativas" en un "planeta hermoso que merece ser cuidado y entregado como un legado a nuestros hijos".
La primatóloga, que fundó en 1977 el Instituto Goodall (IJG) para la investigación y conservación, con más de 20 sedes en todo el mundo, ha asegurado que la naturaleza es como "una gran orquesta" que está formada por numerosos instrumentos y en la que cada uno de ellos es necesario.
A sus 26 años, Goodall se aventuró a vivir en la selva de Gombe (Tanzania) para investigar sobre la población de chimpancés en libertad, un trabajo que le llevó a revolucionar el conocimiento científico sobre la conducta instrumental, las guerras y reconciliaciones y las relaciones sociales de los chimpancés.
Durante esa experiencia, descubrió que si estos primates hubiesen desarrollado las capacidades intelectuales y cognitivas de los seres humanos probablemente "no serían tan diferentes a nosotros", en alusión a las agresiones que ha cometido el hombre en el medio natural.
Asimismo, ha asegurado que no cambiaría "nada" de su experiencia en la selva, ni siquiera "los momentos difíciles", porque, ha dicho, éstos la han llevado a estar donde está.


